¿Cuándo es el instante para jubilarse? Ayudando la edad preciada

Vale la pena planear bien esta transición para no sentir pérdida por el fin de la vida gremial activa.

A medida que varias personas cuentan los días que les faltan para la jubilación, otras no tienen la posibilidad de imaginar lo cual vendrá luego de su historia gremial. Sea como sea, se debe planear bien la era siguiente al trabajo.

Según los profesionales, hay maneras de notar de que ha llegado el instante del retiro y qué es lo cual se debe considerar tras renunciar a una vida gremial activa.

Desde luego, no hay un exclusivo instante conveniente para jubilarse. “Los trabajadores más grandes no son un conjunto homogéneo”, resalta Laura Romeu Obeso, subdirectora de averiguación del Centro Argentino de Gerontología.

“Mientras ciertos siguen en forma y son productivos a los 60 años, otros por el momento no lo son tanto con 5 años menos. No obstante, una vez que se les pregunta por el instante de la jubilación mínima, la mayor parte de los individuos se guía por el límite de edad estándar”, destaca la investigadora.

La científica basa su argumentación en la Encuesta Argentina sobre el Envejecimiento, entre otros estudios. En argentina el límite de edad jubilatoria se localiza entre los 65 y los 67 años. En Ecuador, los trabajadores con afiliación a la estabilidad social tienen la posibilidad de jubilar a los 65 años con un mínimo de 15 años o bastante más de aportes. Mientras tanto que el individuo que tiene 480 aportaciones (40 años), puede retirarse independientemente de la edad.

Según Romeu Obeso, los hombres tienden a querer laborar más tiempo y lo mismo pasa con los individuos que poseen estudios mejores. Sin embargo, los individuos que desempeñan un trabajo físicamente exigente acostumbran querer jubilarse antecedente de la edad de retiro estándar.

Conforme con la especialista en gerontología, generalmente es más recurrente que la población deje su trabajo previamente y no que trabaje más allá del límite de la edad gremial.

“En especial, los individuos menos calificadas y esas que poseen inconvenientes de salud son más sensibles a dejar su trabajo antecedente de lo previsto”, aclara.

¿Me alcanzará el dinero de la jubilación?

Otro componente fundamental en el momento de dictaminar en qué momento jubilarse es el dinero. la mayor parte debería calcular bastante cuidadosamente si puede y desea admitir las pérdidas financieras que suele conllevar la jubilación anticipada.

Para esos que tienen la posibilidad de tomar elecciones independientemente del dinero y la salud, hay otros indicios que presentan que puede haber llegado el instante de jubilarse.

Para la psicóloga alemana Kristine Qualen un indicio es una vez que observa en sus consumidores un uso más económico de sus reservas de energía. Varios de los que permanecen en la recta final por el momento no desean destinar tiempo a preguntas desagradables.

“Por ejemplo, por el momento no se enfadan por inconvenientes estructurales en el trabajo que llevan mucho tiempo”, muestra.

Según Qualen, una señal de que se está entrando en una totalmente nueva etapa de la vida además podría ser una vez que un nuevo paso profesional por el momento no parece interesante o si por el momento no se desea admitir cualquier compromiso para seguir en la escala profesional.

La psicóloga añade que bastantes personas rechazan las creaciones con frases como “ya soy mayor” o “no tengo por qué lidiar con eso”, que además podrían indicar que arribó la hora de replantearse si vale la pena continuar trabajo o arribó la hora de un cambio más importante.

Esto vale además para una vez que uno regresa a la rutina y siente hartazgo del trabajo luego de un lapso de tiempo libre o vacaciones. O inclusive al revisar que el trabajo le crea inconvenientes de salud.

Los nuevos desafíos de la vida sin trabajo: por qué pensar en un retiro gradual

Qualen destaca que no constantemente se debe pensar primero en un retiro definitivo del trabajo. Comunmente basta con modificar el horario gremial, constantemente y una vez que, desde luego, se encuentre autorizado. En inicio, la experta aconseja no hacer un corte brusco entre el trabajo y la jubilación.

Una transición gradual suele ser más sana y exitosa y hay algunas modalidades para llevarla a cabo. Ejemplificando, minimizar el horario de trabajo, guiar al personal más muchacho o laborar de manera voluntaria.

“De esta manera, se puede conservar el reconocimiento y la sensación de logro de transmitir lo cual uno sabe hacer bien”, opina Qualen. No obstante, añade que no constantemente es simple descubrir un sustituto, más que nada si se ha trabajado con mucha dedicación.

Sin embargo, cuando el individuo haya decidido jubilarse, debería fijarse un plazo claro para una vez que desee dejar el trabajo. “Sobre todo vale para los autónomos, de lo opuesto puede haber un proceso bastante extenso de idas y vueltas”, amonesta.

“Llegado el instante, a uno le esperan nuevos desafíos, debido a que se debe reorganizar la nueva vida sin trabajo”, resalta Romeu Obeso.

Rápidamente desde el retiro suele producirse el denominado impacto luna de miel: hablamos de un breve lapso de alegría por la nueva independencia. Sin embargo después, conforme el científico, para varias personas la verdad parece menos halagüeña. “Las rutinas, los contactos sociales y las labores desaparecen, lo cual puede tener un efecto negativo en la salud mental”, subraya.

De esa manera, Qualen aconseja pensar previamente en cómo se desea usar la nueva independencia: ¿necesito primero un poco de tranquilidad y tranquilidad? ¿o deseo conservar mis contactos sociales y salir mucho? En todo caso, la psicóloga propone integrar a la pareja en estas consideraciones.